Ataque a la Educación Pública
- La Republicana
- 31 ago 2021
- 2 min de lectura
El adoctrinamiento político en las escuelas de todos los niveles es una de las mayores preocupaciones de la educación argentina y constituye un ataque a la educación.

Por Luis Iglesias
Buena parte de los docentes, aquellos que en un alarde demagógico ahora se autoproclaman “trabajadores de la educación”, han perdido toda autoridad moral y profesional debido a su adhesión al populismo, cuya principal propósito no es educar sino adoctrinar a los alumnos.
Ese adoctrinamiento ideológico que sufren muchos de nuestros jóvenes les dificulta la comprensión de la realidad que los rodea, pues, en lugar de información veraz, reciben información sesgada por la mirada politizada de sus adoctrinadores y no son entrenados intelectualmente para buscar, seleccionar, chequear y contrastar datos y reflexionar acerca de aquellos que chocan con sus propias opiniones.
Además, como tampoco se les inculca el hábito de la lectura, el vocabulario que poseen es extremadamente reducido y sabemos que sin un sólido vocabulario y un dominio eficaz de la propia lengua no hay pensamiento inteligente, pues pensamos con palabras; y no hace falta mucha explicación para entender el poder destructivo de los prejuicios y del relato demagógico.
Por eso, a quienes piensan por ellos, no les cuesta mucho inducirlos a aceptar cualquier atractivo relato simplificador, alguna teoría conspirativa o cualquier imbecilidad disfrazada de gesta heroica. Es demasiado obvio que el sistema educativo, en manos de semejantes ideólogos del atraso, no prepara a la mayoría de nuestros jóvenes para enfrentar con las herramientas adecuadas los desafíos de la vida moderna.
Pero no todo está perdido. No todos los estudiantes se someten mansamente a la manipulación ideológica, lo demuestra el crecimiento del espacio republicano debido a la entusiasta incorporación de cada día más jóvenes. También es demostrativo lo sucedido esta semana en una escuela de La Matanza, donde el populismo señorea desde los albores de la recuperación democrática: El feroz comportamiento (avalado posteriormente por el propio presidente de la Nación) de una profesora ante la libre opinión de un alumno que se atrevió confrontar con la bajada de línea de quien, lejos de cumplir con su función docente, buscaba imponer sus propios prejuicios al alumnado. Este y otros tantos episodios similares, revelan con claridad cuáles son los bordes de la grieta que nos divide como sociedad: de un lado los autócratas y sus fanatizados seguidores, que pugnan por ocupar todo el poder y para siempre, y del otro lado, aquellos que con valor y dignidad demuestran que están dispuestos a defender su libertad amenazada



Comentarios